Aunque Cataluña logró el año pasado la segunda mejor cifra de trasplantes de la historia, con 1.356 intervenciones (un 0,8% más que hace dos años), la OCATT ha detectado un patrón preocupante. Las negativas familiares a la donación de órganos han aumentado hasta el 27,6% en 2025, un porcentaje nunca visto desde que hay registros, lo que implica que casi un tercio de las familias catalanas descartan la donación.
Este porcentaje ha crecido gradualmente desde el 14,9% registrado hace diez años. El departamento de Salud apunta a “diferentes factores sociales” como causa. La negativa previa del posible donante o de su familia fue el motivo esgrimido en el 77% de los casos, mientras que un 6% adujo motivos religiosos y un 4% dudas sobre la muerte encefálica. Ante este incremento, la OCATT reforzará las acciones divulgativas para sensibilizar a la población.
“"La negociación tiene un límite, ya que, a pesar de perder un donante, es importante no sumar una herida más a la familia."
La coordinadora de trasplantes del Hospital Josep Trueta de Girona, Núria Masnou, destacó la importancia del documento de voluntades anticipadas para ahorrar problemas a los familiares. Masnou reconoció que, incluso con la voluntad expresada del difunto, a veces tienen que negociar con las familias que se niegan. La dinámica de negativas muestra una tendencia ascendente clara: 17,4% en 2022, 22,4% en 2023 y 25,8% en 2024.
A pesar del aumento de negativas, Cataluña se mantiene como referente mundial con 167 trasplantes por cada millón de habitantes, superando a los Estados Unidos (EE. UU.) (136) y la media española (132,8). La mayoría de los trasplantes de 2025 fueron renales (945), seguidos de los hepáticos (206) y los pulmonares (110). A 31 de diciembre de 2025, había 1.407 personas a la espera de un órgano.




