Para Manel Royo, volver al Nou Estadi Costa Daurada no es un partido más. El defensa, que milita actualmente en el CD Teruel, pisará el césped del Nàstic con los sentimientos a flor de piel, ya que es un aficionado declarado del club grana, al que mañana intentará derrotar.
La carrera de Royo es la historia de un lateral con gran experiencia en el fútbol de bronce, habiendo pasado por equipos como el Espanyol B, Barakaldo, Valladolid B, Costa Brava y Conquense. Su trayectoria también incluye una etapa brillante en los Países Bajos, donde logró dos ascensos consecutivos a la Eredivisie con el Almere City y el NAC Breda.
Tras su aventura neerlandesa, regresó a España y consiguió otro ascenso histórico a Segunda División con el FC Andorra. A pesar de una lesión que lo apartó temporalmente, el de Alcanar celebró la gesta. Esta temporada, con el CD Teruel, ha disputado 18 partidos, siendo fundamental para que los aragoneses peleen por la zona de play-off de Primera RFEF.
“"Vestir la grana algún día sería magnífico y un sueño cumplido."
Más allá de los números y la profesionalidad, lo que hace especial este encuentro es el vínculo emocional que Royo mantiene con el Nàstic. Hace años, confesó en una entrevista su deseo de vestir la camiseta grana, un sueño que aún no ha podido cumplir, a pesar de las peticiones de algunos aficionados tarraconenses en los últimos mercados.




