Los residentes de las Terres de l'Ebre denuncian que la medida es excesiva para su zona, donde las rachas registradas en Amposta (77 km/h) y el Perelló (103 km/h) son frecuentes. Critican que la Generalitat aplique criterios basados en la situación de Barcelona sin tener en cuenta la idiosincrasia meteorológica de cada comarca.
“"Lo que me fastidia es este centralismo que se suele aplicar porque el viento que hace hoy aquí es muy habitual. Pero como en Barcelona daba este viento, tenían que parar todo el país."
La medida ha afectado gravemente a la conciliación familiar en localidades como la Ràpita. Familias como las de Anna Pallarés o Wendy Carbó han tenido que reorganizar sus jornadas laborales o consumir días de vacaciones para cuidar a sus hijos, en una semana ya marcada por la huelga de docentes y las fiestas de Carnaval.




