Bajo el marco del proyecto Pallars a taula, la actividad ha permitido que los más jóvenes descubran la riqueza del recetario local de la mano de futuros profesionales. El objetivo principal es fomentar el conocimiento de la identidad agroalimentaria de la comarca.
Durante la jornada se cocinaron platos emblemáticos como la sopa de timonets y los panadons de espinacas. Más allá del aprendizaje técnico, el taller ha subrayado la importancia de apostar por el comercio de proximidad en el Alt Pirineu.
La institución, que forma parte de Slow Food Catalunya, planea llevar esta experiencia educativa a otros colegios de la zona para seguir divulgando la cultura gastronómica del Pallars.




