Esta iniciativa, que ya cuenta con el acuerdo favorable del pleno municipal y el visto bueno de la Junta Rectora del PNAP, busca consolidar este espacio natural y ampliarlo hasta las 81.697 hectáreas.
La memoria técnica subraya el valor estratégico del ámbito propuesto como conector ecológico entre la alta montaña del Pallars Sobirà y las sierras prepirenaicas del Alt Urgell. Su incorporación reforzará la continuidad norte-sur del parque y protegerá una gran diversidad de ecosistemas, desde bosques mediterráneos hasta prados de alta montaña.
Casi el 80% de la superficie propuesta contiene Hábitats de Interés Comunitario, incluyendo encinares, coscojares, maquias de boj, prados seminaturales y bosques de ribera. La zona también es refugio de especies emblemáticas y protegidas como el urogallo, el buitre negro, el cangrejo de río y el quebrantahuesos.
Más allá de la conservación de la biodiversidad, la propuesta apuesta por el desarrollo local. Se defiende que la integración en el Parque Natural puede potenciar la ganadería extensiva, el turismo sostenible, crear oportunidades económicas y contribuir a fijar población. También se prevé la conservación del patrimonio cultural y paisajístico, incluyendo las Salinas de Gerri de la Sal y la arquitectura tradicional pirenaica.
Esta ampliación posiciona Baix Pallars como una pieza clave en la conectividad ecológica de los Pirineos catalanes y consolida el Parque Natural del Alto Pirineo como un espacio de conservación de referencia a nivel europeo.




