El responsable de la empresa, Mia Iglesias, ha expresado su satisfacción por el inicio de la campaña en La Guàrdia d’Urgell (municipio de Tornabous), señalando que la calidad y el sabor superan las expectativas. Las noches frías, con temperaturas de hasta seis grados bajo cero, han sido clave para este resultado.
“"Cuando las noches son tan frías, la planta busca defenderse generando almidón, y esto aporta un dulzor que luego se nota en la boca. Hemos llegado a registrar hasta seis grados bajo cero, lo justo para que las fibras se fracturen y la textura sea mucho menos fibrosa."
La campaña, que se extenderá hasta finales de abril, emplea a más de 40 personas, en su mayoría jóvenes locales. El Guardià Calçots distribuye su producto en toda Catalunya y en numerosos puntos de España, incluyendo el País Vasco, Madrid y Cantabria.
Iglesias también destacó la creciente tendencia del calçot cocido, que permite a los consumidores disfrutar de la tradición sin complicaciones. Además, la empresa combina tradición con innovación, realizando una prueba piloto de riego por aspersión en una finca de Linyola, aunque mantienen el riego tradicional en Tornabous y Barbens.
La empresa mantiene un fuerte compromiso con la sostenibilidad y la lucha contra el desperdicio alimentario, ofreciendo consejos a los clientes para aprovechar los calçots sobrantes en recetas como croquetas o tempuras. También repetirán la experiencia de su food truck en mercados como Vic, Collbató o Sant Boi de Llobregat.




