Las empresas encargadas de la recogida de carne de jabalí, conocidas como Puntos Logísticos de Carne de Caza (PLCC), han suspendido su actividad de forma indefinida. Esta decisión se debe a la crisis generada por la Peste Porcina Africana (PPA), que ha provocado una caída del 80% en las ventas y la falta de espacio para almacenar la carne, además de un aumento de las responsabilidades.
Ante esta situación, la Federació Catalana de Caça (Federcat) ha hecho un llamamiento a la “calma” y ha asegurado que la Conselleria de Agricultura está manteniendo reuniones para “encontrar soluciones y restablecer el servicio lo antes posible”. Las empresas ya habían advertido a la administración desde diciembre de 2025 sobre el “riesgo operativo, económico y jurídico” debido a la desaparición de la salida comercial del jabalí.
“"El Govern debe escuchar las peticiones de las empresas del sector porque son de gran ayuda y aportan viabilidad al colectivo de cazadores, y más en un momento complicado como el actual con la PPA encima."
La falta de garantía de recogida ha obligado a grupos de cazadores, como el de Sant Miquel de Campmajor (en el Pla de l’Estany), a anular o reducir las batidas, optando por el autoconsumo o el despiece propio. Esta situación es contradictoria, ya que las autoridades están pidiendo intensificar las cacerías para controlar la población de jabalí debido a la PPA.
La Agrupació de Societats de Caçadors i Pescadors de Catalunya (Agrupcat) también denuncia el aumento de la burocracia y los costes que recaen sobre los cazadores. Los grupos que operan en el radio de 6 a 20 km del foco de Cerdanyola del Vallès deben asumir trámites como la geolocalización, la extracción de sangre de todos los animales abatidos y el llenado del libro digital, lo que dificulta la actividad cinegética.




