La nieve y el fuerte viento han provocado el cierre de varias vías clave en las comarcas del norte de Cataluña. Entre las carreteras cortadas se encuentra el tramo final del puerto de la Bonaigua, por riesgo de aludes.
También están fuera de servicio la BV-4024 en el coll de Pal, debido al fuerte viento y la acumulación de nieve, y la GIV-4016 en Toses. Estas restricciones afectan principalmente el Valle de Arán, la Alta Ribagorça, el Pallars Sobirà, el Alt Urgell, la Cerdanya y el Ripollès.
Las autoridades recomiendan extremar la precaución y evitar los desplazamientos innecesarios en las zonas más afectadas por la nevada.
El uso de equipamientos especiales es obligatorio en una veintena de puntos de la red viaria. Destacan las restricciones en la N-260, tanto en la collada de Toses como en el puerto del Cantó.
Asimismo, se requieren cadenas en la C-38 entre Sant Joan de les Abadesses, Molló y el coll d’Ares, y en la N-230 entre Vilaller y Vielha, incluyendo el túnel de Vielha, además de la C-13 entre Llavorsí y Esterri d’Àneu.




