La provincia de Girona, caracterizada por su diversidad geográfica que abarca desde el Pirineo Axial hasta la Serralada Litoral, presenta una extensa oferta de picos para disfrutar de la naturaleza. Tanto si eres un senderista experimentado como un aficionado al trail running, hay una docena de cumbres en el Alt Empordà y en las comarcas gerundenses que son de visita obligada.
Entre los más destacados se encuentra el Puig de Bassegoda (1.373 m), situado entre la Garrotxa y el Alt Empordà, conocido por su forma puntiaguda. También el Puig Neulós (1.257 m), el punto más alto de la sierra de la Albera, que marca la frontera entre España y Francia desde el Tratado de los Pirineos de 1659.
El techo de la provincia es el Puigpedrós (2.915 m), en la Baixa Cerdanya, con una ruta circular que permite visitar el estany de Malniu. Otra cumbre emblemática es el Puigmal (2.913 m), en el Ripollès, accesible desde el Santuario de la Mare de Déu de Núria mediante el tren Cremallera.
La lista continúa con el Pic de Bastiments (2.881 m) y el Pic de l'Infern (2.869 m), ambos en el Ripollès, que ofrecen rutas desde el refugio de Ulldeter. El Taga (2.040 m), también en el Ripollès, es un punto de referencia con su característica cruz. Más al sur, en el Montseny, encontramos Les Agudes (1.703 m) en la Selva y el Matagalls (1.698 m) en Osona, este último con una cruz que conmemora al poeta Jacint Verdaguer.
Finalmente, la Garrotxa acoge el Comanegre (1.557 m), su cumbre más alta, y el Puigsacalm (1.514 m), el punto más elevado de la Serralada Transversal. En el Gironès, el Puigsou (991 m) es el punto más alto de la Muntanya del Rocacorba, con una ruta que llega hasta el santuario. Estas doce cumbres son solo una muestra de la gran cantidad de opciones que ofrecen las comarcas gerundenses para los amantes de la montaña.




