Jaume Alsina, de 92 años y figura clave en la creación y consolidación de bonÀrea, dejará su cargo de presidente. Su hijo, Ramon Alsina, quien actualmente ejerce como consejero delegado, asumirá la máxima responsabilidad de la compañía. Este traspaso de poderes se formalizará en el marco de la junta general de accionistas prevista para el mes de mayo.
La decisión requiere una propuesta previa del consejo de administración del grupo, que se presentará coincidiendo con la celebración de la junta. Este movimiento estratégico llega tras un ejercicio fiscal exitoso para la empresa de la Segarra, que cerró el 2024 con una facturación de 2.680 millones de euros y un incremento del 9,3% en los beneficios, alcanzando los 88,8 millones. Actualmente, bonÀrea emplea a cerca de 6.500 personas.
Recientemente, el grupo anunció planes ambiciosos para el 2026, que incluyen la apertura de una cuarentena de nuevas tiendas. De estas, 20 serán inauguraciones de nuevos establecimientos y 19 corresponden a traslados o ampliaciones de puntos de venta ya existentes. Esta expansión añadirá cerca de 7.000 metros cuadrados de superficie comercial a su red, elevando el número total de tiendas operativas a 632.
La estrategia de crecimiento de bonÀrea se centra principalmente en Cataluña y Aragón, sin dejar de lado la expansión en otras regiones como la Comunidad de Madrid, la Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y La Rioja. En 2025, la compañía realizó un total de 37 aperturas, subrayando su compromiso con la dinamización del entorno rural y la lucha contra la despoblación. Actualmente, bonÀrea cuenta con 200 tiendas ubicadas en poblaciones rurales, representando un tercio del total de su red comercial.




