Las empresas de grúas de Cervera vivieron una tarde de trabajo incesante. Grues Ametllers informó de que atendió a más de treinta conductores entre las 17:00 y las 23:00 horas. La mayoría de las asistencias fueron por neumáticos reventados, aunque también se registraron lunas rotas debido al desprendimiento de fragmentos de asfalto que saltaron al paso de los vehículos.
“"Estaban todos los coches con las ruedas pinchadas e incluso alguno con los cristales rotos por desprendimientos del asfalto."
Los usuarios habituales muestran su desesperación ante la falta de mantenimiento. Gemma Minguet, vecina de Tornabous, relata que ha tenido que sustituir su parabrisas en tres ocasiones desde abril de 2024, lo que ha derivado en problemas con su compañía de seguros. La falta de señalización clara y los baches profundos han convertido este tramo en un punto negro para la seguridad vial.




