La medida responde a los incidentes ocurridos el pasado viernes, cuando una veintena de coches sufrieron daños en sus neumáticos. El subdelegado del Gobierno en Lleida, José Crespín, ha señalado que el temporal de lluvia y nieve ha agravado el mal estado de una carretera que ya requería una intervención profunda.
“"Lo que ha pasado estos días no es más que la realidad de cómo está la vía."
Aunque existía un plan de mejora previsto para finales de marzo, la administración central busca ahora adelantar los plazos. Mientras tanto, se mantiene cortado un carril por sentido en el tramo afectado para evitar nuevos riesgos mientras se formaliza la adjudicación de los trabajos de urgencia.




