Las labores de mantenimiento provisional han consistido en la aplicación de asfalto seco en los tramos más degradados. El alcalde de Cervera, Jan Pomés, ha confirmado que es necesario esperar a que el material se asiente antes de normalizar el tráfico, algo que se prevé para esta misma semana.
“"Después de la intervención provisional, el nuevo pavimento necesita un periodo de secado y aseado antes de poder reabrir completamente los carriles."
El tramo afectado, que soporta más de 22.000 vehículos diarios, será objeto de una reforma integral a partir de finales de marzo. El Gobierno invertirá más de 13 millones de euros para renovar el firme entre los kilómetros 522 y 530, una obra que se extenderá hasta el año 2027.




