El informe revela que el 70,8% de los sintecho de la capital del Segrià se agrupan en asentamientos. De estos espacios, 14 están situados a la intemperie y otros 13 se localizan en inmuebles abandonados, donde conviven unas 61 personas.
En cuanto al seguimiento social, solo el 29,2% de los registrados recibe atención directa de los servicios municipales. El perfil mayoritario es el de un hombre de entre 41 y 60 años, con una presencia femenina casi inexistente en los registros actuales.
La red de asistencia de Lleida cuenta con 585 plazas residenciales y 70 de emergencia. Aunque se cubren necesidades básicas como alimentación y vestimenta, el informe destaca la ausencia de servicios de higiene específicos para las personas que viven en la calle.




