La reciente iniciativa de Vox en la cámara baja no ha prosperado por la falta de apoyo de grupos como Junts. Esta discusión recupera un conflicto jurídico que marcó la política municipal del Segrià hace más de una década, cuando el Ayuntamiento de Lleida fue el primero del Estado en vetar el uso de esta prenda en edificios públicos.
“"El veto al burka tendría un efecto perverso que comportaría que las mujeres afectadas apenas salieran de casa."
En 2013, el Tribunal Supremo anuló la normativa leridana que previamente había sido avalada por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. El alto tribunal argumentó que una prohibición de este tipo podría aumentar la discriminación de las mujeres en lugar de evitarla.




