La diócesis de Lleida ya ha identificado este primer espacio en la comarca de la Alta Ribagorça, cuya viabilidad técnica deberá ser validada por el Govern. Este movimiento sigue al anuncio oficial del pasado lunes para movilizar activos de la Iglesia en favor de colectivos vulnerables.
Por su parte, el Obispado de Solsona ha confirmado el envío de una lista de inmuebles y terrenos susceptibles de ser incluidos en el programa. En paralelo, instituciones como Cáritas, Arrels Sant Ignasi y San Juan de Dios ya gestionan decenas de pisos sociales en la provincia de Lleida.
El convenio establece una mesa de trabajo conjunta que se reunirá semestralmente. Este órgano, formado por miembros de Territorio, Justicia y la Iglesia, buscará fórmulas normativas para crear vivienda sin alterar la titularidad de las propiedades eclesiásticas.




