Tras la multitudinaria rúa del sábado, el ingenio tomó las calles de la capital del Segrià. Los equipos participantes apostaron por disfraces y estructuras que parodiaban temas actuales como las balizas V16, la compañía Renfe, la peste porcina o el robo en el Louvre.
La competición partió de la plaza Sant Josep y concluyó en la plaza Sant Joan. A lo largo del descenso, los participantes se enfrentaron a diversos retos de puntería y habilidad, encontrándose incluso con un radar satírico que criticaba el afán recaudatorio de las multas.
El calendario festivo se completará este lunes con los actos aplazados por el viento, incluyendo la rúa del Centro Histórico y la merienda popular en el Patio de las Comedias, antes del cierre oficial el miércoles con el entierro de la sardina.




