La intervención responde a una demanda de la Asociación de Familias de Alumnos ante el riesgo de desprendimiento de varios ejemplares. Recientemente, un fuerte episodio de viento provocó la caída de un árbol, lo que ha obligado a actuar de forma inmediata en la zona, que ya permanecía acordonada preventivamente.
Un estudio técnico realizado en diciembre de 2025 determinó que la estructura del bosquecillo estaba dañada. La combinación de suelos saturados de agua y la exposición a los vientos dominantes hacía que los pinos actuales fueran vulnerables, especialmente tras perder la protección que ofrecían los ejemplares que ya habían caído anteriormente.
En lugar de los pinos, se plantarán nueve árboles de hoja caduca, elegidos por su robustez y capacidad de adaptación. El objetivo es crear un entorno escolar más seguro y confortable, garantizando espacios de sombra para los meses estivales una vez finalicen los trabajos la próxima semana.




