La suspensión del servicio tomó por sorpresa a muchos viajeros que se acercaron a la estación de Lleida-Pirineus a primera hora de la mañana. Dos trabajadoras informaron a los afectados de la situación, generando sorpresa y resignación. El accidente de Gelida resultó en la muerte de un maquinista en prácticas de 27 años y 37 heridos.
La mayoría de los usuarios de las líneas RL3, RL4 (que pasa por Cervera), R13 y R14 tuvieron que buscar alternativas por su cuenta. Las opciones preferentes fueron el servicio de autocar o, para aquellos dispuestos a pagar más, la alta velocidad para llegar a destinos como Tarragona o Barcelona.
“"Todo esto genera miedo, sobre todo porque han pasado dos accidentes en poco tiempo."
Otros usuarios, como Cristina Sedeño, sufrieron retrasos significativos, en su caso una demora de 45 minutos. Uliczki lamentó quedarse sin ir a trabajar por segundo día consecutivo debido a la falta de un servicio alternativo de transporte.
Las quejas se extendieron a la estación de Mollerussa, donde usuarios como Manoli perdieron citas médicas. La falta de información fue criticada; en Mollerussa, fueron agentes de la Policía Local quienes colocaron carteles informando de la suspensión.




