Centros Especiales de Trabajo de Ponent exigen estabilidad financiera para la integración social
Los CET de Lleida y Tàrrega alertan que los retrasos de la Generalitat y los posibles recortes al EMS ponen en riesgo la atención integral.
Por Núria Font Casas
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Manos trabajando en un entorno industrial o de oficina, simbolizando la integración laboral de personas con discapacidad.
Los Centros Especiales de Trabajo (CET) de las comarcas de Ponent han reivindicado su papel clave en la integración laboral y social de personas con discapacidad ante la incertidumbre sobre la financiación pública de la Generalitat.
Los Centros Especiales de Trabajo (CET) de Ponent están inmersos en un escenario de incertidumbre financiera. Por un lado, la Generalitat acumula retrasos en el pago de la financiación pública correspondiente al año 2025, lo que ha obligado a entidades como la Associació Alba de Tàrrega a adelantar dinero y endeudarse para mantener la actividad.
Por otro lado, los centros temen un posible recorte de las ayudas destinadas al Equipo Multidisciplinar de Apoyo (EMS), formado por psicólogos y trabajadores sociales. Estos equipos son cruciales, ya que acompañan a los trabajadores no solo en el ámbito laboral, sino también en su integración social y en aspectos cotidianos como la tramitación de documentación, actividades de ocio o la transición hacia la jubilación.
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"No es solo un puesto de trabajo, sino una mirada integral de la vida de esta persona para intentar que cumpla todos aquellos deseos o alcance todas aquellas metas que se proponga."
El apoyo integral que ofrece el EMS es vital para los trabajadores. Josep Maria Coma, que trabaja en el restaurante El Gat de la Associació Alba desde 2007, recibe seguimiento para garantizar una jubilación activa. Asimismo, José Antonio Planillo, trabajador del CET de Acudam, destaca que puede consultar cualquier problema, dentro o fuera del trabajo, con el equipo de apoyo.
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"Una persona con discapacidad puede tener un trabajo normal como todo el mundo, no hace falta discriminar porque seamos diferentes porque somos capaces de hacerlo todo y no debemos encasillarnos en un solo trabajo."
Actualmente, el CET de Acudam emplea a 68 personas con discapacidad, mientras que la Associació Alba tiene 73. En el conjunto de la demarcación de Lleida, hay un millar de personas con discapacidad que trabajan en CET y reciben apoyo del EMS. En Catalunya, esta cifra asciende a 10.000 puestos de trabajo, según datos de la entidad Dincat.