Las 516 explotaciones avícolas de Lleida concentran el 50,2 por ciento del total de aves de Cataluña. De estas, 365 granjas se dedican a la producción de carne y 68 a la producción de huevos para consumo humano. Casi la totalidad (99,47 por ciento) de estas explotaciones operan en régimen intensivo, siendo mayoritarias las de más de 5.000 animales.
El modelo de integración es predominante, ya que el 70,5% del total de granjas trabajan bajo esta asociación contractual entre el integrador (dueño de los animales y pienso) y el ganadero (dueño de las instalaciones). Solo 8 granjas de huevos y 3 de carne utilizan el sistema de producción ecológica.
En cuanto a la producción de carne, Lleida acapara el 52,3 por ciento de los pollos de engorde de Cataluña, con 12,4 millones de animales registrados a mediados del pasado diciembre. Este censo ha experimentado un crecimiento notable, aumentando un 5,4 por ciento en un año y más de un 59 por ciento en la última década.
La provincia también es un referente en la producción de huevos, ya que, con datos de 2024, alberga el 47 por ciento de las gallinas ponedoras catalanas, con más de 2 millones de animales. Esta cabaña produce anualmente más de 591 millones de huevos (49,258 millones de docenas).
A pesar del crecimiento constante del sector, que busca satisfacer la demanda interna y la exportación, la avicultura afronta desafíos importantes. Entre ellos, la necesidad de mantener una vigilancia sanitaria estricta, especialmente tras la aparición de focos de gripe aviar en la comarca del Urgell a finales de año.
Este contexto sanitario, junto con el incremento del consumo, ha contribuido a la escalada de precios. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el precio de la docena de huevos se encareció un 30,2% en el último año. Esta subida se debe, en parte, al sacrificio de más de 2 millones de gallinas ponedoras en España a causa de la gripe aviar.




