Los centros sanitarios de la capital del Segrià, gestionados por el ICS y GSS, han contratado a estos profesionales para paliar el déficit en servicios clave. En el Arnau de Vilanova hay 6 facultativos en esta situación, mientras que en el Santa Maria hay 9, la mayoría de origen latinoamericano.
La contratación se realiza bajo la categoría de titulado superior sanitario, ya que la homologación del título de Medicina es relativamente sencilla, pero la de la especialidad requiere un proceso largo que incluye un periodo de prácticas de 9 meses. Fuentes hospitalarias señalaron que la lentitud del trámite, que depende del Ministerio de Sanidad en Madrid, limita las funciones de estos médicos, siendo un riesgo en especialidades como anestesiología o cirugía.
“"Estamos descapitalizando el país porque formamos suficientes médicos, pero si el sistema público va en contra de la conciliación y lleva al agotamiento con peores condiciones económicas, los médicos optan por otras soluciones."
Esta situación se produce en un contexto de tensión laboral. La huelga de facultativos convocada por Metges de Catalunya y la Agrupación Profesional por un Estatuto Médico y Facultativo finalizó ayer en Barcelona sin ningún acuerdo. Unos 700 médicos se manifestaron para reclamar un convenio propio y mejoras salariales, pidiendo también la dimisión de la consejera Olga Pané.




