La reanudación estuvo marcada por la confusión, especialmente en la línea RL3 Lleida-Cervera de las 8.03 horas, que fue cancelada. Inicialmente, se prometió a los viajeros un servicio alternativo por carretera, pero este fue suspendido en el último momento, obligándolos a esperar el siguiente tren.
“"Estos dos días he estado cogiendo el autobús, pero he llegado una hora tarde al trabajo."
La espera fue larga, ya que el tren previsto para las 8.42 horas no llegó a la estación de Lleida hasta las nueve y cuarenta y cinco. Los usuarios, que se desplazaron con dudas e incertidumbre tras el parón de dos días, confiaban en poder viajar a su destino sin mayores contratiempos.
En Tàrrega, la situación también fue complicada, ya que el primer tren que debía llegar desde Terrassa, programado para las 7.00 horas, acumuló una hora y media de retraso, llegando a las 8.30 horas. Además, los trenes circulan con crespones negros en las cabinas como muestra de luto por los maquinistas fallecidos en accidentes recientes.




