La conmemoración sirvió para reivindicar el valor y el simbolismo de los campanarios, diez años después de que la torre de la iglesia de Sant Pere de Rosselló se derrumbara. El evento fue organizado por la Asociación Mariana.
“"Si una cosa no está en el imaginario de la gente, es como si no existiera. Hoy hemos hecho este acto para reconstruir el campanario de alguna manera."
El acto reunió a numerosos vecinos y vecinas en la plaza de la Iglesia, quienes disfrutaron de una programación de actividades lúdicas y familiares, incluyendo juegos y talleres para todas las edades.
Como parte central de la celebración, se ofreció un concierto y se proyectó un videomapping con imágenes de la iglesia, destacando la presencia del campanario antes de su caída.




