El corte del servicio se inició hace exactamente una semana, cuando un movimiento de tierras rompió la tubería principal que abastece a los cerca de 6.000 habitantes de Anglès. Esta situación ha obligado a los vecinos a buscar alternativas para las tareas cotidianas.
Muchos residentes tuvieron que adaptar drásticamente sus rutinas, optando por lavar la ropa en casa de familiares o desplazarse para ducharse en el trabajo o en centros deportivos. También se incrementó el consumo de platos preparados y la necesidad de buscar agua en las cisternas de emergencia o en los supermercados.
“"El problema es que no sabíamos cuándo se alargaría."
“"Ha sido una semana incómoda y movida, porque hemos tenido que ir a buscar agua a las cisternas o al súper."
A pesar de la incomodidad, la situación comienza a normalizarse. Desde el jueves, el municipio ya dispone de agua no potable, y el Ayuntamiento de Anglès prevé que el servicio se recupere completamente, llegando al 100% de la normalidad, durante el día de lunes.




