Esta nueva técnica quirúrgica, que utiliza un implante para optimizar el drenaje y disminuir la presión intraocular, se realiza de forma conjunta con la cirugía de catarata. Esta combinación no solo optimiza el procedimiento, sino que también acelera la recuperación de los pacientes.
La cirugía se distingue por su alta seguridad, una recuperación rápida y un mínimo de molestias postoperatorias, permitiendo a los pacientes retomar sus actividades diarias en poco tiempo.
Hasta ahora, los pacientes que requerían este tipo de tratamiento debían ser derivados a otros centros hospitalarios. Con la implementación de esta innovación, el Hospital de Blanes puede ofrecer una atención más cercana y especializada, reforzando la continuidad asistencial con el mismo equipo médico encargado de la intervención y el seguimiento.
Este avance se enmarca dentro del crecimiento del servicio de Oftalmología del centro, que recientemente también ha incorporado la cirugía de retina, consolidando así el incremento de la complejidad asistencial que ofrece el hospital.




