Desde las doce del mediodía hasta las cinco de la tarde del viernes 9 de enero, los Bombers de la Generalitat tuvieron que atender diversos avisos por incidentes causados por el fuerte viento en la región metropolitana norte y en el Maresme. Las actuaciones principales se centraron en la retirada de árboles y ramas caídas, pérgolas y elementos de terrazas con riesgo de desprendimiento en la vía pública.
En la comarca de la Selva, concretamente en Anglès, los efectivos intervinieron en una urbanización que se quedó sin suministro eléctrico debido a la caída de cables. El teléfono de emergencias 112 ha gestionado un total de 40 llamadas hasta el momento de la publicación, de las cuales el 15% provenían del Maresme, mayoritariamente por desprendimientos de fachadas, toldos y mobiliario urbano.
Las rachas de viento han llegado a alcanzar los 135 km/h en el Puig Sesolles, en el Vallès Oriental, y se espera que los vendavales superen los 72 km/h de forma generalizada en el territorio.
Protecció Civil mantiene la alerta por viento y avisa del riesgo de ventisca (torb) en el Pirineo, aconsejando extremar la precaución en la conducción, especialmente en las carreteras de montaña. Se recomienda a los conductores llevar el depósito lleno, cadenas, ropa de abrigo y el móvil cargado. El episodio de viento se prevé que se mantenga hasta el sábado 10 por la tarde, aunque con una intensidad decreciente.




