Esta nueva fase da continuidad a las políticas iniciadas en 2025. Entre las medidas más destacadas se encuentra el incremento de la vigilancia nocturna en el aparcamiento de la plaza Pere Torrent y una regulación más estricta de los horarios en zonas con alta incidencia acústica. Además, el consistorio prevé la incorporación de 4 nuevos agentes auxiliares de seguridad.
En cuanto a la movilidad, el plan prevé restringir el paso de autobuses por el paseo marítimo durante el verano y realizar una prueba piloto de pacificación del tráfico en la avenida Just Marlés entre los meses de julio y agosto. También se ha implementado el programa Taxi Seguro.
“"Todavía no hemos decidido la fecha exacta de la pacificación del tráfico, pero será entre julio y agosto."
La estrategia también afecta al sector comercial. Se regularán las muestras comerciales en la vía pública para reducir el impacto visual y se prohibirá el uso de pipas de agua en los chiringuitos de las playas para avanzar hacia un modelo más sostenible.




