La reapertura, que llega tras meses de inactividad, aún no implica una normalización completa, ya que el tramo cuenta con once limitaciones temporales de velocidad. Además, la conexión entre Móra la Nova y Riba-roja d'Ebre continúa cortada.
Se han programado cuatro trayectos diarios por sentido, con parada en todas las estaciones. Estos se complementan con seis autocares que conectan Móra la Nova y Reus, con parada solo en las Borges del Camp, y dos autocares adicionales que se detienen en todas las estaciones. El primer tren con destino a Barcelona salió de Móra la Nova poco después de las seis y media de la mañana, seguido de otro pasadas las nueve y media.
El tren que había pasado por Falset con unos quince minutos de retraso, ha sumado cinco más en su paso por les Borges del Camp.
A pesar de la reanudación, la afluencia de viajeros ha sido baja, con una quincena de usuarios en uno de los primeros convoyes. Las estaciones de Móra la Nova y les Borges Blanques presentan un estado de dejadez notable, con máquinas expendedoras de billetes inoperativas e información desactualizada. En les Borges Blanques, incluso las vías muestran suciedad y vegetación alta, aunque una de las vías se está renovando.
Esta reapertura facilita la conexión con Barcelona para los residentes de la Ribera d'Ebre, el Priorat y parte del Baix Camp. Sin embargo, debido a las obras en los túneles del Garraf, los pasajeros deben hacer transbordo en autocar desde Sant Vicenç de Calders hasta el Prat de Llobregat para continuar el viaje en tren hasta la capital catalana.




