La suspensión de la circulación ferroviaria, implementada para garantizar las condiciones de seguridad tras el temporal, ha dejado la estación sin un solo pasajero. Aunque las taquillas permanecen abiertas, la persona encargada de informar sobre la interrupción del servicio ha confirmado que ningún usuario se ha acercado durante la mañana del miércoles.
La ubicación de la estación, en un punto intermedio entre los municipios de Maçanet de la Selva y Massanes, obliga a los usuarios a acceder en vehículo privado, lo que acentúa el aislamiento en situaciones de emergencia como esta.
La megafonía de la estación repite constantemente el aviso de que el servicio está parado hasta que se cumplan todas las garantías de seguridad.
En las vías y andenes de Maçanet-Massanes, varios convoyes de Rodalies permanecen estacionados, a la espera de recibir la orden de reanudar la actividad una vez se hayan reparado los daños causados por el fuerte temporal que afectó la zona el martes.




