La iniciativa se enmarca dentro del proyecto CAVIFOREST, que ha combinado la experiencia del CTFC en ecología forestal y la capacidad de Eurecat en desarrollo tecnológico. Se han creado accesorios para motosierras, complementos para perforadoras eléctricas, brocas especializadas y adaptadores para maquinaria forestal, incorporando tecnologías de Internet de las Cosas (IoT) para mejorar la precisión y la seguridad.
El objetivo era explorar nuevas estrategias para incrementar la presencia de microhábitats mediante la creación de cavidades artificiales. Desde Eurecat se han analizado y validado herramientas, desarrollando nuevos cabezales y adaptadores que optimizan el proceso, haciéndolo más rápido, seguro y fácil de aplicar en entornos forestales.
Paralelamente, el CTFC ha realizado un seguimiento biológico exhaustivo para evaluar el uso de estas cavidades por parte de la fauna, especialmente aves y murciélagos, pero también insectos, pequeños mamíferos, reptiles y arácnidos. Se han utilizado técnicas como el fototrampeo y la bioacústica para comparar la fauna antes y después de la intervención.
Los resultados sugieren que la creación de cavidades es una herramienta efectiva para reforzar la biodiversidad mientras los bosques evolucionan hacia estructuras más maduras, con árboles grandes, cavidades naturales y madera muerta, elementos clave para ecosistemas forestales ricos y resilientes.
La fauna que vive en cavidades es un componente clave de la biodiversidad forestal, contribuyendo al control de insectos y a la dispersión de semillas. Sin embargo, la falta de árboles grandes y viejos en muchos bosques mediterráneos reduce la disponibilidad de cavidades naturales, y las cajas nido no siempre son suficientes.




