La actuación principal se desarrolla en la calle de la Via Augusta, donde se están construyendo 150 metros de colectores. Según los técnicos, la red anterior estaba muy deteriorada y carecía de conexión entre los pozos, lo que provocaba colapsos durante las tormentas.
“"Queremos dar salida al agua con velocidad para que no se acumule, que es lo que históricamente sucedía."
El proyecto cuenta con una inversión de 50.000 euros y se espera que finalice antes de Semana Santa. Además, el municipio está pendiente de recibir el diseño final de una balsa de laminación en la zona del Puntet, que requerirá catas arqueológicas previas por posibles restos romanos.




