El autobús gana terreno al tren en Catalunya: los pasajeros crecen un 20% en cinco años

La red de Regionales solo ha aumentado la mitad, una tendencia acelerada por los recientes colapsos ferroviarios en el Camp de Tarragona.

Imagen genérica de un autobús interurbano en una estación o carretera, con figuras borrosas de pasajeros subiendo.
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Imagen genérica de un autobús interurbano en una estación o carretera, con figuras borrosas de pasajeros subiendo.

Los datos de demanda de transporte público confirman que el autobús interurbano ha disparado sus viajeros un 20% en los últimos cinco años en Catalunya, mientras el tren Regional crece a la mitad, especialmente tras colapsos como el de Gelida.

Las cifras de la última década muestran que el conjunto de los servicios de autobús alcanzó los 503,8 millones de viajes en 2024, un aumento del 33,4% respecto a 2014. Dentro de este crecimiento, el transporte interurbano destaca con un incremento del 47,9% en diez años, pasando de 55,9 millones a 82,6 millones de viajes.
En contraste, los trenes de Regionales solo han crecido un 7,2% en diez años, situándose en 10,2 millones de viajeros anuales, e incluso retrocedieron ligeramente en 2024 debido a incidencias como las obras en el túnel de Roda de Berà. Esta disparidad explica por qué el autobús se convierte en la válvula de escape cuando el sistema ferroviario falla.

"La gente elige el modo de transporte en función de la alternativa que considera mejor, y el factor más importante suele ser el tiempo, incluso por encima del coste."

Daniel Miravet · Investigador de la URV
Esta función de red de emergencia se evidenció en el Camp de Tarragona. Glòria Vallcorba, directora adjunta del Grup Plana, explicó que el principal reto fue la falta de previsión, ya que tuvieron que triplicar las cifras de pasajeros en la línea Tarragona–Barcelona, pasando de 600 a 1.600 personas diarias en días laborables.
Por su parte, José María Chavarría, consejero delegado de Hife, que opera en las Terres de l’Ebre, señaló que la empresa incrementó entre un 12% y un 15% las plazas disponibles, desplazando autocares desde otras comunidades como Madrid, la Comunitat Valenciana y Aragón para absorber la alta demanda generada por la crisis ferroviaria.