Los primeros trenes AVE y Avant procedentes de Lleida Pirineus, Tortosa y Barcelona-Sants han llegado a la estación del Camp de Tarragona sin retrasos significativos durante las primeras horas del 10 de febrero. La normalidad ha vuelto a las vías tras la decisión de los sindicatos de cancelar los paros previstos.
“"Era prácticamente imposible, los vuelos costaban 600 euros, nos la hemos jugado, hoy hemos tenido suerte."
A pesar de la puntualidad generalizada, se ha suprimido el AVE hacia Barcelona-Sants de las 8:57 horas y se han detectado retrasos aislados de quince minutos. Los viajeros han mostrado resignación ante las limitaciones de velocidad que todavía persisten en algunos tramos de la red ferroviaria.
“"Estoy a favor de toda la gente que convoca estas huelgas, tenemos que apretar un poco todos a la Generalitat."
Muchos de los pasajeros que se desplazaban a Madrid por trabajo han afrontado el viaje con calma. Debido a la reducción de velocidad en ciertos puntos, el trayecto puede alargarse hasta las cinco horas, una situación que los usuarios combaten con series y películas en sus dispositivos.




