La empresa Solvetia SL, única licitadora del concurso, reclamó un aumento del presupuesto superior al 30% respecto a los 255.193 euros adjudicados. Ante esta situación, el Incasòl y el Departament de Cultura han decidido reiniciar el proceso administrativo para evitar complicaciones futuras en la ejecución de la obra.
El origen del conflicto reside en que el proyecto técnico data de 2020. La inflación y la crisis de suministros posterior a la pandemia han dejado los precios desactualizados. Ahora, los técnicos deberán recalcular los costes de una intervención que afecta a un tramo de 263 metros de la fortificación romana.
La actuación prevista busca rehabilitar el camino de ronda entre el Portal del Roser y la Plaça de Sant Joan. Los trabajos incluyen la sustitución de vigas de hormigón deterioradas y la limpieza de espacios interiores para garantizar la estabilidad estructural de este monumento histórico.




