La nueva infraestructura de Muy Alta Tensión (MAT) contará con un doble circuito (220 kV y 400 kV) a lo largo de 180 kilómetros, con torres que alcanzarán los 55 metros de altura, superando significativamente los 20-25 metros de las actuales. Este sobredimensionamiento afectará a 28 términos municipales en las comarcas de Terra Alta, Ribera d'Ebre, Priorat, Baix Camp y Tarragonès.
Aunque el trazado seguirá mayoritariamente la línea original de los años 70, que será desmantelada, en algunos tramos se desviará, afectando a nuevos municipios como Marçà (Priorat) y Alforja (Baix Camp). La MAT incluye nuevas subestaciones, como la de Els Aubals en García (Ribera d'Ebre) y la del Francolí, cerca de Vilallonga del Camp, clave para la descarbonización de la industria química de Tarragona.
“"Implica un impacto en el territorio mucho mayor a nivel de salud, de agricultura y de medio ambiente."
La Plataforma No a la MAT Aragó-Catalunya, que agrupa a vecinos y entidades, ha manifestado su rotundo rechazo, argumentando que no se trata de una “renovación” sino de un proyecto que triplica la potencia. La DO Terra Alta también se opone, señalando que la línea “incrementa una carga territorial que ya es excesiva” y amenaza la continuidad de las explotaciones agrícolas y el mosaico agrario de la comarca.
El proyecto ha puesto de manifiesto la “ambivalencia” de algunas administraciones locales. Mientras que el alcalde de L'Aleixar (Baix Camp), Josep Biosca, critica el “sobredimensionamiento” y el impacto negativo, el alcalde de La Selva del Camp, Enric Roberto, se declara “a favor” de la electrificación, aunque subraya la preocupación por el impacto visual.
Los dos proyectos han sido publicados recientemente en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC), abriendo un plazo de 30 días hábiles para la presentación de alegaciones. Varios municipios, coordinados por el Consell Comarcal del Baix Camp, y entidades como Unió de Pagesos, están preparando alegaciones conjuntas.




