A primera hora de este viernes, la circulación ferroviaria en la estación de Tarragona ha vuelto a la actividad, aunque con retrasos significativos. Las demoras se han situado entre los quince y los treinta minutos de media, según reportó la operadora, con una afluencia de pasajeros muy menor a la de un día habitual a las siete de la mañana.
La afectación más grave se ha registrado en la línea R-15. Concretamente, el tren que cubría el trayecto de Riba-roja d'Ebre a Barcelona, programado para las 7.56 horas, acumuló un retraso considerable de una hora, siendo la demora más relevante de la jornada.
Entre los usuarios ha imperado la resignación y la comprensión por la lucha de los maquinistas.
Para paliar los problemas derivados del último temporal, Renfe ha tenido que habilitar dos autobuses para cubrir el tramo comprendido entre Riba-roja y Reus, donde la infraestructura ferroviaria aún presentaba daños.




