La movilización, bajo un lema contra la inmigración, ha reunido a unas 60 personas que pretendían llegar hasta el lugar donde la comunidad musulmana local prevé trasladar su mezquita. Un dispositivo policial ha impedido el contacto directo con un grupo de unos 250 manifestantes antifascistas.
Durante la protesta se han registrado incidentes cuando algunos participantes de la marcha ultra han increpado a vecinos del barrio. El Ayuntamiento de Tarragona había ordenado el cierre preventivo de los equipamientos públicos de Bonavista ante la previsión de disturbios.
“"Nosotros somos los que tenemos miedo."
El diputado Sergio Macián ha criticado el despliegue de seguridad, sugiriendo que la presencia policial pudo disuadir a más asistentes. Entidades como la Xarxa Antiracista habían solicitado previamente que no se autorizara el acto.




