Colapso circulatorio en el sur de Cataluña por el accidente de Gelida y el corte de la AP-7

La suspensión total del servicio de Rodalies y la restricción de la autopista en Martorell complican la movilidad en el Camp de Tarragona.

Vista de una autopista con tráfico intenso y señales de desvío debido a un corte de carretera.
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Vista de una autopista con tráfico intenso y señales de desvío debido a un corte de carretera.

El grave accidente ferroviario ocurrido el martes por la noche en Gelida ha provocado el miércoles la suspensión total de Rodalies y el corte de la AP-7 en Martorell, colapsando la movilidad en el Camp de Tarragona.

La jornada del miércoles ha estado marcada por el impacto en la movilidad a raíz del siniestro mortal de la línea R4 en Gelida (Alt Penedès) la noche del martes, cuando un tren chocó contra un muro de contención caído. El incidente causó una víctima mortal y 37 heridos, cinco de ellos graves.
Tras el accidente, Adif suspendió completamente la circulación ferroviaria para garantizar la seguridad de la infraestructura. Esto ha dejado sin servicio de Rodalies a todo el territorio, con Renfe recomendando transportes alternativos y el Departament de Territori aconsejando evitar desplazamientos innecesarios.

Con el servicio ferroviario parado y una de las principales arterias viales del país cortada, la movilidad queda severamente condicionada.

Por la tarde, a partir de las 18:00 horas, se añadió el corte total de la AP-7 en Martorell en sentido Tarragona. Los Bombers alertaron de una posible inestabilidad del talud y del muro de contención de la autopista, que se apoya sobre el tren accidentado, forzando a Trànsit a restringir completamente el sentido sur por seguridad.
El Servei Català de Trànsit calcula que la afectación vial podría alcanzar los 120.000 vehículos, incluidos unos 25.000 camiones. Se han habilitado rutas alternativas como la A-2 combinada con la C-15, la C-32 por el litoral o la B-24, con retorno a la AP-7 en Vilafranca del Penedès.