Esta decisión supondrá que las aulas de primer curso de secundaria se llenen hasta el límite legal, con grupos de entre 31 y 32 alumnos. La comunidad educativa denuncia que esta medida ignora la complejidad social de la comarca y el impacto del despoblamiento.
“"La reducción de profesorado afectará directamente a la calidad educativa y al acompañamiento del alumnado."
El centro perderá 2,5 profesores, una cifra significativa para una plantilla de unos cincuenta docentes. El sindicato USTEC-STEs exige una rectificación inmediata para evitar que se deteriore la enseñanza pública en la zona.




