Los trabajos se centrarán en las dos alas de la planta baja del edificio, situadas en el lado oeste. Esta intervención, que tiene un plazo de ejecución de cuatro meses, no alterará la estructura ni las fachadas existentes, más allá de la instalación de nuevas aberturas. El resto del edificio se destinará a viviendas y otras dependencias municipales.
La nueva comisaría ha sido diseñada para ser un equipamiento accesible y cercano a los ciudadanos, con una zona de acceso transparente y visible desde el exterior. Los espacios interiores serán cálidos y se diferenciarán claramente dos áreas: una para la atención ciudadana y tareas administrativas, y otra de uso interno para el personal policial, que incluirá vestuarios, zona de descanso, cocina, duchas y baños.
El equipamiento contará con dos accesos diferenciados. El principal será accesible para la ciudadanía y compartido con otras dependencias municipales. El otro acceso, de uso interno, estará situado cerca del CAP y el parque de Bomberos, facilitando la conexión directa con las cocheras posteriores.
Esta actuación forma parte de un proyecto de rehabilitación más amplio del antiguo cuartel, que se inició en el año 2022. Gracias a este proceso, ya se han habilitado viviendas sociales en las plantas superiores, aunque todavía no están ocupadas. Cabe destacar que estos trabajos han sido realizados por estudiantes de Arquitectura.




