El asalto se produjo entre las 18.30 y las 21.00 horas en un inmueble de la calle Castell, muy cerca de la Plaza Mayor y del recorrido de la comitiva. Los autores accedieron a la vivienda tras forzar una de las ventanas.
Los ladrones aprovecharon la ausencia de los residentes y la menor presencia policial en la zona debido al evento festivo para sustraer joyas, un reloj y una consola PlayStation, cuyo valor total asciende a unos 6.500 euros.
Esta práctica de robos coincide con una tendencia detectada por los cuerpos policiales, donde los ladrones aprovechan las fiestas locales para actuar.
Esta modalidad delictiva, que consiste en aprovechar que las casas están vacías mientras los propietarios asisten a actos festivos, ya se había registrado el año pasado en varios municipios de Lleida como Camarasa, Bell-lloc, Alfarràs, Castellserà, Pradell y l'Espluga Calba.




