El encuentro estuvo marcado por la polémica arbitral, que perjudicó claramente a los azulgranas. El árbitro expulsó a Fran en el minuto 48 por doble tarjeta amarilla, concedió el gol local en un claro fuera de juego y no señaló un penalti evidente a favor del Tàrrega en la primera parte.
A pesar de la mala suerte y de jugar toda la segunda mitad con un hombre menos, la UE Tàrrega plantó cara a uno de los equipos más fuertes del grupo, demostrando carácter y ambición y siendo superior en muchas fases del partido.
El Tàrrega mereció un mejor resultado por el buen juego desplegado y la capacidad de reacción a pesar de la expulsión.
El punto se selló en el minuto 81 con una jugada brillante. Ramon Bernaus protagonizó una gran acción por banda, sirviendo un centro preciso que Bernat Oliver remató de cabeza de manera espectacular para establecer el empate definitivo.




