Alerta por la oruga procesionaria del pino: un peligro mortal para los perros

La aparición de la oruga se adelanta a enero debido a los inviernos más suaves, aumentando el riesgo de inflamación y shock anafiláctico en mascotas.

Primer plano de una oruga procesionaria del pino moviéndose en fila sobre una superficie boscosa.
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Primer plano de una oruga procesionaria del pino moviéndose en fila sobre una superficie boscosa.

La veterinaria Paula Lechuga y el Ayuntamiento de Sabadell alertan sobre la aparición temprana de la procesionaria del pino en el Vallès Occidental a causa del cambio climático, destacando su peligro mortal para los perros.

La procesionaria del pino, muy común en la península Ibérica, es perjudicial tanto para los animales –principalmente perros– como para los humanos –sobre todo niños. La veterinaria Paula Lechuga, de la clínica veterinaria Morera, explica que la oruga suelta unos pelillos minúsculos y venenosos que provocan una reacción inflamatoria inmediata.

"A los niños les genera urticaria, si no son alérgicos, pero a los perros les puede provocar un choque anafiláctico mortal."

Paula Lechuga · Veterinaria generalista
Históricamente, las orugas comenzaban a bajar de los nidos entre febrero y marzo. Sin embargo, el cambio climático ha adelantado su presencia, viéndose ya en enero. Mar Molina, teniente de alcaldesa del Área de Espacio Urbano, señala que los inviernos cada vez más suaves han hecho que aparezcan antes, sin que esto implique que haya más cantidad.
El signo más evidente cuando un animal entra en contacto con la procesionaria es una salivación excesiva y un nerviosismo visible, acompañado de una inflamación notable de la cara. Al cabo de una hora, pueden aparecer dificultades circulatorias y la lengua puede volverse azul. En caso de no acudir rápidamente al veterinario, la situación puede derivar en dificultad respiratoria, convulsiones y, en el peor de los casos, la muerte.
La actuación inmediata, según Lechuga, es mantener la calma y lavar la zona con agua tibia o caliente, ya que inactiva la toxina. Es crucial no frotar la zona para evitar que los pelillos se claven más. Para prevenirlo, se recomienda llevar al perro atado con la correa corta en las zonas boscosas.
Desde el Ayuntamiento de Sabadell, se asegura que se trabaja activamente con tratamientos preventivos en los árboles para reducir la presencia de la procesionaria. Además, cuando los vecinos avisan, se actúa para señalizar la zona y se han puesto en marcha campañas informativas para explicar los riesgos a la ciudadanía.