La cuestión de si podría repetirse una interrupción eléctrica como la vivida hace un año en Sabadell ha sido objeto de análisis. Tras aquel episodio, se han implementado diversas mejoras para minimizar el riesgo. El incidente original fue causado por una alteración severa de la tensión en la red, concretamente una sobretensión generada por un aumento significativo de la energía fotovoltaica. Esta situación provocó la desconexión automática de componentes del sistema como mecanismo de protección.
Según un investigador del grupo CITCEA-UPC, los mecanismos de control dinámico no reaccionaron con la suficiente rapidez para contener la incidencia, lo que permitió que el problema se propagara en cadena. Desde Endesa, se ha señalado que las oscilaciones llegaron a un punto incontrolable, a pesar de que ya se habían detectado anomalías previas. La caída afectó a la red, pero no a la infraestructura, facilitando una rápida recuperación en aproximadamente 12 horas.
“"Es muy poco probable que haya un episodio similar de nuevo, pero no se puede descartar del todo en ningún caso."
Ambas partes coinciden en que, aunque es improbable una repetición, no se puede descartar completamente. Sin embargo, existe cierta tranquilidad gracias a las nuevas medidas que han hecho el sistema más resiliente. La red, que antes era inestable, se ha ido estabilizando mediante una
Esta
Además de la operación reforzada, se prevé un aumento en la capacidad de almacenamiento de energía para disponer de reservas en caso de nuevos incidentes, una situación que se considera
“"Con todo, pues, parece casi imposible que ocurra de nuevo."




