El origen de la controversia reside en una entrevista donde el alcalde se refirió a la situación precaria de los desahuciados, que habían sido realojados en un instituto abandonado, sugiriendo que quizás estaban “viviendo del cuento” y que habían estado en un “fantástico hotel”. Esta afirmación ha sido calificada de “frivolidad impropia de su cargo” por parte de la opinión pública.
El máximo representante de la ciudad debe tener un mínimo rigor y no dedicarse a esparcir tópicos de extrema derecha contra los más vulnerables a la vez que reconoce que no tiene ningún dato.
La crítica se intensifica porque el alcalde, miembro de Junts, reconoció no tener ningún dato sobre la situación real de las familias. Además, el artículo de opinión señala que este tipo de discurso parece un intento de aproximación a formaciones como Aliança Catalana.
En la misma entrevista, Vallès no solo fue incapaz de descartar un pacto con la formación de extrema derecha, sino que también aprovechó para atacar a la CUP, el proyecto de izquierdas que más confronta su modelo de ciudad. La opinión pública lamenta que el alcalde parezca tener referentes como Xavier Garcia Albiol o Sílvia Orriols.




