El incremento de la actividad sancionadora en Terrassa ha sido notable, con un repunte del 34,65% respecto al mismo periodo del año anterior. Este aumento de 17.317 multas se atribuye a que varios radares que en 2024 estaban en pruebas ya funcionan a pleno rendimiento. Actualmente, la ciudad cuenta con siete puntos fijos de control en vías como la carretera de Rellinars, la de Matadepera o la avenida del Vallès.
Precisamente, el radar situado en la avenida del Vallès ha sido el centro de la polémica. En mayo de 2025, el Síndic Municipal de Greuges, Mustapha Ben el Fassi, pidió al Ayuntamiento de Terrassa una mejora de la señalización en este punto tras recibir numerosas quejas sobre su visibilidad.
Más allá de la velocidad, las cámaras de control han detectado 9.627 infracciones por saltarse semáforos en rojo o el uso del móvil. En el ámbito de la movilidad personal, la policía ha intensificado la vigilancia sobre los VMP, con unas 1.700 sanciones anuales a usuarios de patinetes eléctricos.




