Con motivo de la reciente noticia del fallecimiento del Sr. Pujals, se ha querido rendir homenaje a su figura, destacando el gran legado que deja en la ciudad de Terrassa. Descrito como "un señor de Terrassa", su vida estuvo marcada por un profundo agradecimiento y un compromiso constante.
Fue una persona de máxima confianza para varios rectores de la parroquia del Sant Esperit desde los años 40, participando activamente en la renovación del templo que hoy es la Catedral de Terrassa. Su experiencia fue clave para construir la nueva realidad diocesana, poniéndose a disposición del obispo Josep Àngel.
Sus conversaciones eran valoradas por los consejos que ofrecía, fruto de sus peripecias en diversas instituciones de la ciudad. Era conocido por su actividad constante, su disposición a ayudar y su negativa a criticar o hablar mal de nadie, creyendo que "Dios no había dado todas las virtudes a cada persona". La Fundació Busquets fue una de sus grandes prioridades, donde cuidaba con especial atención a las hermanas de la comunidad, a los trabajadores, a los niños y a las personas necesitadas.
Sentía una fe profunda, recibida durante sus estudios con los jesuitas, y cumplía con su deber como cristiano. Su rutina incluía visitas semanales a Barcelona para confesarse y una presencia constante en la parroquia, supervisando el estado del templo. A pesar de los homenajes recibidos en vida, su prioridad eran las personas y su bienestar, así como su familia, especialmente su esposa, Rosa, y sus nietos.
Dejó una huella como "verdadero señor de Terrassa", orgulloso de su ciudad, a la que se dedicó como buen ciudadano y mejor cristiano. Su memoria perdura como un ejemplo de compromiso y fe.




