La iniciativa, que se enmarca en las acciones de salud comunitaria de los equipos de atención primaria, tiene como finalidad principal reducir el aislamiento social entre la población que vive sola. El proyecto surgió del Grup Motor Comunitari local, que detectó la necesidad de intervenir ante las dificultades de establecer vínculos sociales en determinados colectivos.
El programa se dirige a personas de entre 40 y 95 años. Según los impulsores, existe una relación directa entre la soledad y el riesgo de malnutrición, motivo por el cual la actividad combina la mejora de la alimentación con la socialización. Los menús son diseñados por profesionales de nutrición del Equip d'Atenció Primària en colaboración con restauradores locales.
Actualmente, la actividad se desarrolla dos días por semana en el restaurante La Riba. La participación se coordina a través del CAP, los servicios sociales municipales y el Centre Cívic. Esta acción se integra dentro del programa de Prescripción Social, que permite a los profesionales sanitarios recomendar actividades que favorezcan el bienestar emocional de los pacientes.




