La resolución, firmada por Isaías Táboas, confirma que el proceso de licitación ha quedado nulo tras expirar el plazo el pasado 16 de marzo. El contrato, valorado en casi 168.000 euros, buscaba una asistencia técnica para definir el encaje territorial de la prolongación de la B-40.
El estudio debía analizar unos 10 kilómetros de longitud y proponer alternativas de trazado que respetaran los valores ambientales y los planes urbanísticos locales. Ahora, el Departament de Territori deberá decidir si vuelve a licitar el servicio o si asume la redacción con medios propios, a pesar de haber alegado falta de personal anteriormente.
Este parón administrativo pone en duda el objetivo del Govern de iniciar las obras en 2028. Mientras el estudio de movilidad sigue adelante con tres ofertas en evaluación, el área paisajística queda bloqueada temporalmente, afectando a la planificación conjunta prevista por la Generalitat.




